El Grafeno, el material que podría revolucionar el ciclismo

En la decada de los ochenta la batalla era por la fabricación de la mejor aleación de acero, luego hicieron su aparición el titanio, el aluminio y el carbono, siendo este último el preferido en la actualidad sobre todo por su versatilidad, pero su reinado puede ser amenazado por un nuevo material, el Grafeno.

Normalmente tener un marco de 1 kilo de peso o menos era el reto de las marcas, pero ya eso parece cosa del pasado. Ahora las nuevas barreras se sitúan por debajo de los 700 gramos. La última marca en presentar su apuesta de cuadro es Canyon, que ha desarrollado un cuadro de carbono para su modelo Ultimate CF EVO de tan sólo 665 gramos de peso.

¿ Que hace al Grafeno diferente?

El grafeno es un material doblemente milagroso. Primero, por sus propiedades, y segundo, porque es muy abundante en la naturaleza.

La estructura molecular del grafeno se conoce desde hace casi un siglo, pero no existía un método práctico de fabricarlo. Los científicos rusos Andre Geim y Konstantin Novoselov consiguieron hacerlo a temperatura ambiente y con métodos sencillos, y por eso ganaron el Premio Nobel en 2010.

El grafeno es un nuevo material formado por un lámina de carbono puro de un átomo de espesor, en donde los átomos forman paneles de abejas. Es un millón de veces más fina que una hoja de papel.

El material aún no ha inundado el mercado por dos razones. Un gramo de grafeno cuesta más que un gramo de oro. La segunda es que es un material complicado de trabajar debido a que es extraordinariamente delgado.

No obstante ya las marcas han iniciado su apuesta a futuro, Vittoria ya ha invertido unos 45 millones de euro en el desarrollo de la tecnología y ya ofrece cauchos que contienen grafeno y en sus bondades explican que reducen la fricción, aumenta la durabilidad y disminuyen los pinchazos.

Dassi Bikes ya presentó en el 2016 un cuadro que contenia 1% de grafeno y pesaba 750 gramos, un peso que no sorprende, pero si lo hace la afirmación de voceros de la marca. Según explicó la compañía, en un futuro no muy lejano será posible desarrollar cuadros de 350 gramos de peso con unas condiciones de rigidez y resistencia superiores a las de los cuadros de carbono.

La revolución del grafeno llegará, pero aún necesita unos años más de investigación y desarrollo

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